|
etrocedemos a los tiempos del blanco y negro, el Moto Club Turolense de los Navarrete, Jiménez, Esteban, Garitas, etc., registró gran actividad en los años 60,organizando pruebas de velocidad en el circuito "Ensanche" y moto-cross en el "Carrajete", amén de múltiples actividades internas: desde excursiones a la ribera del Turia con señoras y niños incluídos, hasta la afamada "prueba del litro", en la que siempre ganaba mi desaparecido tío Miguel. Un accidente mortal de un espectador, entra el lleno la era del "600", pasana lustros... Tras caer en el olvido, las viejas actas del moto-club son recuperadas por un grupo de jóvenes entusiastas, algunos (como yo) hijos de esos pioneros. En esta "segunda generación" retomamos cosas como la antaño tradicional recogida del aguinaldo para los abuelos del asilo en Nadidad, y comenzamos a salír por ahí. Un viaje a la primera concentración de Carcagente (Valencia), con la asistencia de 5 socios que volvieron entusiasmados, dió la idea, ¿por qué no hacer la nuestra en Teruel? El mototurismo estaba de moda, y con él las concentraciones,especialmente abundantes nuestra vecina región levantina. El lugar elegido para la de Teruel fue el parque "Fuente Cerrada", a tres kilómetros de la capital, desde entonces escenario de esta cita en la que casi se confunde el tocino con la velocidad, es decir, el jamón con las motos, que en el fondo es algo parecido :). En la pequeña historia de esta actividad lúdica-turística-deportiva-motorista, merece una medallade honor el primer inscrito. Fue un joven valenciano ex-piloto (contra su voluntad) de motocross llamado Jorge, a lomos de su vetusta "Vespa". Llegó la víspera, el viernes, y al poco rato un matrimonio, Teresa y Román, con su recién estrenada "Ducati 500". Tres personas de grato recuerdo que se implicaron incondicionalmente en la inexperta pero entusiasta organización de un grupo de bandarras cuya edad media debía aproximarse a los 20 años.
Esa primera edición acudieron unos 200 motoristas. Al año siguiente, 323. En el 80, 400. Hubo un bajón en la edición posterior, 220, pero la concentración fue cogiendo fama, y en la décima se rebasaron por primera vez el millar de inscritos, concretamente 1.068. Un tono que siguió en años posteriores, desbordando en alguna ocasión a una organización obligada a atender a más de 1.200 inscritos. Si nadie demuestra lo contrario, es la concentración más antigua de España. La de Carcagente hubo alguna vez que no se celebró, ya que la primera edición fue un poco antes el mismo año. Pero hay una curiosidad de la que me he percatado al preparar esta crónica: en algún momento se ha deslizado una edición "extra". Prometo averiguar cuándo. La cuesitón es: si la primera fue en el 78 (eso es impepinable), en el 98 debía haber sido la vigésimo primera (uno más veinte), no la XXII que se ha celebrado ¿Dónde está el año extra? ¿Quién se ha quedado con la edición desaparecida? No cambia nada, pero algún día lo averiguaré.
|
|